¿PARA QUÉ SIRVE LA TERAPIA DE PAREJA?

¿PARA QUÉ SIRVE LA TERAPIA DE PAREJA?

El confinamiento ha servido a muchas parejas para replantear su futuro. Algunas han afianzado los lazos ya formados previamente y otras simplemente se han alejado y han empeorado la relación.
Para aquellos que ya venían arrastrando problemas en las áreas de compromiso, intimidad o pasión ( interés por el otro, responsabilidad, apoyo, seguridad, confianza, atracción física/mental) el confinamiento ha sido la tijera perfecta para cortar el lazo que les unía o el punto de inflexión para reequilibrar o replantear la relación, y que esta funcione de forma funcional. 
Cada persona tiene una idea sobre el modelo de pareja ideal. Los modelos parentales y familiares van a influir en cómo queremos que sea o no sea nuestra pareja. Los modelos de apego que desarrollaron nuestros padres con nosotros también repercutirán en cómo nos relacionamos con nuestra pareja. Además, cada persona tiene diferentes miedos y diferentes expectativas.
Es fundamental saber cuáles son las expectativas de la relación y su futuro inmediato. Esto aportará información sobre dónde quieren dirigir sus vidas y por tanto la relación.
 
Funciones de la terapia de pareja
1. Mejorar la comunicación. Identificamos la mala calidad de la comunicación de aspectos como el afecto o expresión de los sentimientos. Intervenimos en el reparto del poder dentro de la pareja, ya que puede que sea asimétrico, además de mejorar la claridad de la comunicación y su transmisión abierta por ambas partes. Ayudamos a desarrollar herramientas para que la pareja sea capaz de resolver conflictos de forma exitosa, además de ayudar en conflictos de apoyo y validación de pensamientos y sentimientos.
2. Mejora el ambiente familiar: Muchas parejas se ven cegadas por las rutinas laborales y/o de crianza. Identificar la importancia de fomentar la vida conyugal y potenciar las actividades de ocio y tiempo libre en pareja son deberes pendientes de muchas parejas.
3. Aumentar satisfacción conyugal: Identificamos el grado de malestar (o bienestar de la pareja) y ayudamos a resolverlo. El grado de estrés, los problemas sexuales, dificultades con los hijos, roles, conflictos, et... suman en el grado de malestar.
4. Valorar el ajuste didáctico o respuesta que la pareja da ante situaciones de cambio o proceso de acomodación, Spanier ( 1976).
Aquí se involucra la cohesión o nivel de implicación en actividades conjuntas, satisfacción, consenso, y expresión afectiva.
5. Valorar y mejorar la satisfacción sexual. La sexualidad es fundamental en la vida de pareja. Evaluamos el comportamiento a este respecto.
6. Valorar y mejorar las pautas paternales de crianza. Valoramos la interacción relacionada con el apego, los cuidados recibidos y la sobreprotección.
7. Mejorar el autoestima. 
8. Valorar el consumo de sustancias. Es importante valorarlo y tratarlo. Las parejas también se ven afectadas por el abuso o dependencia de sustancias 
9. Valorar la existencia de enfermedades mentales en la pareja.
10. Valorar comportamientos violentos. Son observados y evaluados ya que existen diferentes tipos de violencia y de gravedad. La OMS, en su informe mundial sobre violencia y salud (2002) define la violencia de la pareja como <<aquellas agresiones físicas como patadas, golpes, relaciones sexuales forzosas o de coacción sexual, como psicológicos, como intimidación, humillación, comportamientos controladores, aislamiento de sus amigos y/o familia, restricción de la información y a la asistencia>> (Krugt et al ., 2002). 
saber la gravedad de la situación y velar por la salud de la víctima.
trabajamos con el agresor y también con la victima 

Sin comentarios

Añadir un comentario